La Oración. Parte 7

CUÁNDO NO ORAR:

Es importante aprender a esperar delante del Señor en oración por Su guía y dirección antes de actuar. Pero es igualmente importante saber cuándo no orar. Cuando Dios te llama a la acción, debes actuar, no continuar orando.

Por ejemplo, las aguas amargas de Mara cuando Moisés clamó al Señor, Dios le mostró exactamente qué hacer para endulzar las aguas. No había necesidad de esperar adicionalmente en el Señor en oración. Moisés había de actuar sobre la base de los que Dios le había revelado. Lo mismo fue cierto de Josué cuando ora en motivo de la terrible derrota de Israel en Hai. Dios reveló que había pecado entre el pueblo de Israel. El le dijo a Josué...

“—¡Levántate! ¿Por qué te postras así sobre tu rostro? Israel ha pecado... Levántate, santifica al pueblo” (Josué 7:10,12,13).

No era el tiempo de orar. Era el tiempo de actuar en la dirección dada en oración. Algunas personas usan la oración como una excusa para evitar comprometerse y actuar en función de lo que Dios les ha dicho que hagan.

Otros continúan orando cuando Dios ya ha respondido, pero no les gusta la respuesta. Repasa la historia de Balaam en Números 22. Ten en cuenta especialmente los versículos 18-19. Balaam no tenía derecho de ir a Dios con el mismo asunto porque Dios le había claramente prohibido tener algo que ver con él (ver Versículo 12).

La oración es hablar con Dios

Dios siempre quiere escucharles cuando usted ora. Usted puede hablarle en oración como si está conversando con un buen amigo personal, usando su vocabulario diario. No es necesario usar palabras especiales. Dios le entiende y se preocupa por usted, por sus sentimientos y por lo que ocurre en su vida. Él tiene contado hasta el cabello (que tiene o se le ha caído) de su cabeza; si Él ve a cada ave que cae al suelo ¿cuánto más valor tiene usted para Él?

Dios le ama y quiere que usted hable con Él. Él le escucha cuando usted ora. Dios se interesa por el más complejo detalle de su vida. Aunque Dios ya sabe lo que está ocurriendo en su vida, a Él le da gran placer cuando usted decide compartir sus sentimientos, pensamientos y problemas. Él no solamente quiere escucharle, sino que usted le escuche Él también.

Jesús enseñó a sus discípulos como orar. Esta es la oración que Él les enseñó a orar:

Jesús no pretendía que nosotros usáramos exactamente las mismas palabras de esta oración, Él nos la dios como una pauta, modelo o guía de oración.

Esta oración incluye muchos elementos. Honra a Dios, y muestra reverencia a Su nombre. Expresa nuestro deseo de que Su voluntad sea hecha en vez de la nuestra. La oración también conlleva la provisión a nuestras necesidades, y reconoce que necesitamos el pedir perdón y para poder recibirlo debemos perdonar a los otros. Esta oración reconoce la existencia del mal, y pide por nuestra liberación. Concluye con alabanza y adoración a Dios.

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